Lanzas de pulverización, inyectores y quills
Las lanzas de pulverización contienen una cabeza de pulverización y pueden utilizarse para pulverizar un solo líquido o varios líquidos en un recipiente, tubería, conducto o torre. Las lanzas de pulverización y los inyectores son ideales cuando se requiere un control más preciso del patrón de pulverización, el tamaño de gota o el caudal para la pulverización dentro de un flujo de proceso.
Por ejemplo, existen lanzas de limpieza de tanques que funcionan tanto de forma estacionaria como retráctil y se utilizan para una colocación precisa dentro del recipiente. Los inyectores de lanza de pulverización incorporan boquillas de atomización por aire para uno o dos líquidos y ofrecen una solución tipo “drop-in”. Mediante las lanzas retráctiles, la cabeza de pulverización puede inspeccionarse y mantenerse sin interrumpir el proceso. Estas variantes también incluyen opciones como lanza, válvula de aislamiento, válvula de drenaje y el mecanismo de retracción. Los inyectores y quills no están equipados con una boquilla de pulverización y son estándar para aplicaciones que requieren un control preciso de la pulverización en una tubería.
El uso de lanzas retráctiles
Las lanzas retráctiles permiten retraer la boquilla, aislarla del proceso y retirarla completamente para su mantenimiento sin interrumpir el proceso. Tras el mantenimiento, la limpieza o la inspección de la boquilla, esta se vuelve a acoplar al sistema, se abre la válvula de aislamiento y se pone nuevamente en funcionamiento. Estas funciones suelen ser cruciales en plantas petroquímicas, donde las interrupciones del proceso resultan costosas. Dado que determinadas aplicaciones en la producción de petróleo contienen partículas altamente corrosivas, la posibilidad de retirar la boquilla para su sustitución manteniendo el proceso en funcionamiento supone un gran ahorro de costes.
En el caso de lanzas retráctiles más pequeñas, el mantenimiento puede insertar y retraer manualmente el tubo de la lanza. BETE ofrece un mecanismo de retracción robusto que mueve la lanza sin esfuerzo de la posición extendida a la insertada y viceversa para tamaños mayores o para cualquier tamaño en el que se requiera automatización o facilidad de uso. Un simple taladro inalámbrico puede accionar el dispositivo, lo que convierte este diseño en uno de los favoritos de los equipos de mantenimiento. El mecanismo es flexible en su configuración y permite el uso de fuentes de energía eléctricas, neumáticas o hidráulicas alternativas para accionar la unidad.
Proceso de diseño, fabricación y pruebas
Nuestros ingenieros comienzan registrando todas las especificaciones de su proyecto para garantizar que cumplimos con sus requisitos de diseño, incluidos los códigos industriales de referencia, y así entregar una fabricación totalmente conforme. El software de modelado de Dinámica de Fluidos Computacional (CFD) simula el proceso de pulverización para determinar las mejores soluciones en condiciones de proceso complejas. BETE también ofrece Servicios Avanzados de Ingeniería de Pulverización para resolver problemas más exigentes y críticos. BETE proporciona soluciones “drop-in”, que incluyen lanzas de pulverización personalizadas, quills, lanzas de inyección e inyectores químicos. La fabricación es la especialidad de BETE, desde el cumplimiento de complejos códigos ASME hasta sencillos conjuntos de tuberías empotradas y bridas. En BETE, casi todas las fases de diseño, producción, fabricación y pruebas se llevan a cabo en la misma instalación. La estrecha coordinación a lo largo de todas las etapas del proceso garantiza la optimización de los requisitos mecánicos, de rendimiento y de inspección.